Del Asado: el chisporroteante ajo y salsa argentina Provoleta de Hierbas

Detalles
Prepárate para probar un verdadero asado (barbacoa) argentino con este increíble entrante. La provoleta es un plato sencillo pero sensacional de queso provolone asado hasta que esté pegajoso y dorado, luego cubierto con una mezcla llena de sabor de ajo, hierbas y un toque de chile. Es el mejor capricho con queso y ajo, perfecto para acompañar con pan crujiente.
Ingredientes
para servir
Instrucciones
Precaliente la parrilla de su horno Precaliente la parrilla de su horno a temperatura alta o mantenga su parrilla bien caliente. Coloca una sartén pequeña de hierro fundido o un plato de terracota al fuego para que se caliente mucho.
Cocine durante unos 3-5 minutos en el primer lado. Engrase ligeramente la superficie del queso provolone. Coloque el queso redondo en la sartén precalentada. Cocine durante unos 3-5 minutos por el primer lado, hasta que empiece a burbujear y forme una hermosa corteza de color marrón dorado.
Voltee el queso con cuidado. Espolvoree la parte superior con ajo picado, orégano seco, hojuelas de chile rojo y una pizca de pimienta negra. Rocíe con aceite de oliva.
Regrese al fuego Regrese al fuego y cocine por otros 3-5 minutos, o hasta que el queso esté maravillosamente derretido y burbujeante, y el ajo esté fragante.
Sirva inmediatamente en la sartén. Sirva inmediatamente en la sartén, caliente y pegajoso, con abundante pan crujiente para mojar y recoger hasta el último bocado de queso.
Etiquetas de receta
Etiquetas de ingredientes
Reseñas de la receta
Deja una reseña
Inicia sesión para compartir tu reseña.
Reseñas
Más recetas

Del Valle de la Dordoña Clásicas Patatas al Ajillo Francesas Pommes de Terre Sarladaises
Transporta tu cocina al valle de la Dordoña con este plato clásico francés. Patatas crujientes, ajo fragante y rica grasa de pato se unen en una sinfonía de perfección sabrosa.

Un Sabor de Anatolia: Dip Cremoso Turco de Zanahoria, Ajo y Yogur (Havuç Tarator)
Descubra los vibrantes sabores de Anatolia con este dip de zanahoria ridículamente cremoso. ¿El secreto? Un generoso toque de ajo que complementa perfectamente las zanahorias dulces y el yogur ácido.

